Marcus y Laetitia

junio 19, 2010

Marcus, centurión romano, Laetitia joven griega, ambos separados por las circunstancias y leyes de ese entonces, días de guerra, la guerra del Peloponeso,  sin embargo a su alrededor se tejió una hermosa leyenda, porque su amor fue más fuerte que todos los obstáculos.

Y cuentan  los que saben, que allá en Olimpia, debajo de  un olivo se amaron intensamente, uniendo sus almas para siempre, si alguna vez vamos a Olimpia y nos detenemos debajo de un olivo podremos escuchar sus voces:

Mi amado Marcus, mi corazón se entrega a tí en fervoroso vuelo hacia el tuyo, la luna que siempre nos observa sabe cuánto te amo y pienso, los cometas se han detenido en su caida sólo para alumbrar nuestros besos y desde la alta rama de éste olivo una lechuza nos hace compañia. Ven, no tardes, ansiosa te espero y te deseo, con éste amor que va más allá del tiempo, de ésta vida, de éste cuerpo…!

Laetitia,
poseerte, hacernos uno…besar tus labios,
sentir tu ardor, jugar con nuestra humedad,
presos del suspiro del amor hecho materia…
dentro de ti
dentro de ti
despiértame de éste sueño…

Hay amores inmortales, son esos los que sobreviven a los siglos, esos que atraviesan dimensiones, esos que son tan especiales y diferentes que tienen el don de la vida eterna, amores de almas gemelas, amores de reir y sufrir, de creer y saber, amores para evolucionar y aprender,  amores que regresan en tiempos de ascención,  amores que han sido UNO y lo seguirán siendo a lo largo del espacio infinito.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: